Cómo trabajar la creatividad en tu clase de música
Hace mucho, mucho tiempo, cuando éramos alumnos y no profesores de música, yo siempre me preguntaba qué tenía de artístico o creativo tocar en el piano las obras del pobre Bach, de Mozart o de Beethoven tal y como ponía en un papel. Cuando ya llevaba muchísimo tiempo tocando, descubrí que su música era tan perfecta, que pocos adornos necesitaba; lo creativo y lo artístico ya lo habían hecho ellos.
Sin embargo, seguía echando de menos que en las clases que yo recibía no hubiera absolutamente nada mío. Me dirán los clásicos de pro que cada interpretación es única. Vale, se lo compro. Pero ahí la creatividad no la estamos trabajando, las cosas como son.
La verdad es que nosotros no sabemos ver la música como algo que sólo se interpreta. La música se tiene que hacer. La improvisación, la composición y sacar canciones de oído son nuestras herramientas favoritas para trabajar en las clases. No creemos que sea cuestión de estilos. Yo me acerqué a Bach sacando invenciones de oído. Sí, si tengo un músico favorito, es Bach ¡me habéis pillado! El trabajo auditivo no son herramientas que solo se usen en la música popular o moderna. Cualquier melodía se puede versionar, sacar de oído, variar y prestarse a jugar con ella. De hecho, estamos convencidos de que es así como se “destripa” una pieza y se puede llegar a entender.
Si ya te he convencido de que tienes que trabajar la creatividad en tu clase de música, paso a darte unos sencillos consejos para conseguir que lo implementes desde ya.
Querer es poder
No hay nada que vayas a trabajar en tu clase de música, si antes no te has auto convencido de ello. Fijar objetivos debería ser la primera tarea de cualquier docente. Y no me refiero a los objetivos absurdos que te mandan en la programación esa que nadie se va a leer; me refiero a tu propia programación, la que no se explica en ningún documento oficial, pero que tienes que tener clara.
Trabajarás la creatividad si estás convencido de que es algo que DEBES dar a tus alumnos. En sucesivos artículos te voy a explicar con pelos y señales (y evidencias científicas) que tocar de oído mejora incluso la lectura a primera vista. Así de heavy es esta herramienta, sí. No vale la excusa de que no te enseñaron así. A mí tampoco. Pero hoy en día tenemos acceso a muchísima información.
O sea, que el primer consejo es este. Déjate de excusas. Si quieres que tus alumnos trabajen la creatividad, comprométete con este objetivo y ponte manos a la obra.
Partir del lenguaje
Si tus alumnos de instrumento son muy pequeños (entre 4 y 6 años), partir del lenguaje puede ser una gran idea. Por ejemplo, si tienes alumnos de guitarra tan pequeños y acabas de enseñarles que la tercera cuerda es SOL y quieres que alternen los deditos índice y medio, necesitas ejercicios para que muevan esos dedos sobre la cuerda. Puedes jugar con campos semánticos sencillos y divertidos para ellos. Por ejemplo, les puedes hacer inventar ritmos sobre esa cuerda con palabras de dos o de cuatro sílabas relacionadas con la comida, con personajes de dibujos o con juguetes. Ellos son creativos por naturaleza, y te divertirás mucho viendo lo que se les ocurre.
Te dejo como ejemplo este ENLACE a nuestro Facebook, donde una peque de 5 años improvisa sobre un menú de comida rápida para practicar la nota LA. ¡Se lo pasan genial!
Cantar sin parar
Cantar es una de las herramientas más inmediatas para inventar. Tocando una secuencia sencilla de acordes, les podemos invitar a inventar melodías con la voz. Luego las buscamos en el teclado o con el instrumento que estén aprendiendo. Si la clase es grupal, se pueden hacer ruedas de inventar cantando. Si la clase es individual, podemos cantar la “pregunta” de una frase, y acostumbrarlos a inventar una “respuesta”.
Si el alumno es reticente a inventar (que podría ser) hay que darle unas pautas concretas a las que agarrarse, para que no se quede paralizado ante la idea de inventarse algo totalmente nuevo. En este caso, debemos ofrecerle múltiples ejemplos. Si se resiste a cantar, prueba con la herramienta siguiente.
Tocar sin cantar
En el caso del teclado, es habitual comenzar con la posición de Do; es decir, con el pulgar de la derecha en el do central del teclado. La posición de 5 notas en modo mayor es con la que comienzan la mayoría de libros de iniciación instrumental para teclado. Una forma divertida de afianzar las notas de esta posición es precisamente inventar un fragmento melódico de un compás sobre las notas Do-Sol.
Si es una clase grupal, cada niño puede inventar un trozo diferente, y en la clase se monta el puzzle. Es una forma muy útil de hacerles descubrir nuevas posibilidades motívicas con 5 notas.
Nosotros utilizamos esta actividad muy a menudo precisamente para comenzar a componer en grupo. Os animo a probarlo también cada vez que deben cambiar la mano de lugar, para volver a aprender las notas que tienen en la nueva posición.
Improvisar o componer
Cuando trabajamos sobre una canción escrita en partitura, intentamos utilizar la improvisación para poder variarla y saber que lo que hay escrito es una versión, pero que podemos inventar muchas más. La estructura armónica puede servir, pero también se pueden modificar brevemente las melodías.
Si los alumnos tienen 7 años o más, se puede trabajar sobre toda la escala o con la escala pentatónica (muy agradecida para improvisar).
En cuanto a la composición, en la clase aparecerá como la respuesta a la necesidad de la partitura. Los niños experimentarán que necesitan escribir de alguna forma su versión. El orden habitual que seguimos para las composiciones en grupo de los más pequeños es el siguiente: cada niño inventa un fragmento melódico en la posición dada. Es el docente o la docente quien lo va apuntando en un pentagrama, sobre la pizarra. Cuando la canción se ha acabado con las aportaciones de todos, se pone letra; buscamos un núcleo temático del que hablar y se busca que la métrica tenga coherencia con el ritmo de la canción. Salen experimentos de lo más interesantes. En la clase siguiente, se explica brevemente la armonía y eligen los acordes que tienen más sentido en base a su melodía. A veces, los peques escriben sus propias melodías con gomets sobre los pentagramas.
Al final, todos se llevan su partitura a casa compuesta por ellos mismos.
Reforzar su confianza
Según van creciendo, los peques van perdiendo esa frescura y van dudando de que sus creaciones tengan valor. Es un momento delicado. Sobre los 7 u 8 años, muchos niños van experimentando mayor vergüenza ante el reto de hacer algo propio. En ocasiones, otros niños con gran instinto musical han tenido tan poco lugar donde mostrar sus creaciones, que han dejado de creer que tuvieran algún valor. Es una desgracia.
Confiar en sus posibilidades, brindarles un espacio donde mostrar sus creaciones, alentarles a seguir buscando su propia música y a crear sus propias versiones, son acciones que harán que nuestros alumnos crean que su trabajo vale la pena. Y realmente es así. No hablamos sólo de componer; imaginar y decir en voz alta lo que se les ha ocurrido, respetar las creaciones de los demás, hacer una versión de cualquier canción que han escuchado o trabajado (sea sobre partitura, o no), sacar un fragmento de oído de algo que recuerdan, son acciones que requieren de gran motivación y atención por parte de los alumnos.
La célebre Julia Cameron, escritora del best seller El camino del artista, dice en el prólogo de su libro que el arte es un acto de fe. Claro que lo es. Deben creer que lo que hacen es arte. Y para que ellos se lo crean, maestros y padres les debemos hacer creer. En algunos casos incluso bastará con no hacerles perder la fe que ya tienen.
¿Te gusta implementar prácticas que promuevan la creatividad en tus clases de música? ¿Cómo lo haces? ¿Practicas tú mismo alguna faceta de la música ligada a la invención? Os animo a todos a que probéis sin descanso todo lo que se os ocurra, con el objetivo en mente de fomentar la creatividad en vuestros alumnos. Lo que no se trabaja, no se puede desarrollar; y eso incluye nuestra capacidad de enseñar nuevas habilidades.
Si utilizas otras herramientas para estimular la creatividad en tus clases de música, déjanoslo en los comentarios, que nos encantará leerte.
